Lamentablemente la Santa Misa se ha convertido en un espectáculo, donde los protagonistas buscan formas nuevas de ofender a Un DIOS tan inmensamente Bueno y Amoroso. Las personas que se unen a este modernismo de la iglesia no son consientes de la ofensa que se da a Dios. Volvamos a las costumbres santas, rendirle adoración y respeto de rodillas y en silencio a la presencia real de Dios en la Santa Eucaristía.
Que canción tan BELLA, no alcanzan las palabras para expresar lo que sentí al escucharla, es un mensaje que hoy llega profundo a mi corazón y alimenta mi esperanza y mi amor a ELLA. Felicidades Hermana Glenda