Juan Pablo I: La Sonrisa de Dios. Parte II.
Es realmente la sonrisa de Dios,pues toda su vida fue un esfuerzo en cumplir la voluntad del Padre,es un gran ejemplo para todos nosotros hijos de Dios, llamados a la santidad.
Dios los bendiga a todos.
y que ¡Viva Cristo Rey!
La niña, la lluvia y una idea de Chesterton.
El asombro agradecido lo poseen todos aquellos que como dice el Señor tienen corazón de niño; hay que ser como niños,con corazón puro.