Francisco incluye a herejes y cismáticos en el Martirologio Romano
El 11 de mayo, Francisco rezó una oración en el Vaticano con el Papa copto Tawadros. Anunció que 21 coptos decapitados en 2015 en Libia se incluirían a partir de entonces en el Martirologio Romano (!) como santos “católicos”.
Este absurdo es para Francisco “un signo de comunión espiritual”. En el Novus Ordo ya no se utiliza el Martirologio Romano.
Francisco admitió que los coptos de Tawadros no forman parte de la Iglesia de Cristo al expresar su esperanza de que “se acerque el día en que seamos uno en Cristo”.
Los coptos son monofisitas que afirman en sus oraciones que Cristo sólo tuvo “una naturaleza”, mientras que en realidad Cristo une en sí mismo ambas, la naturaleza divina y la humana.
En el 2007 el cardenal Giacomo Biffi presentó ante la curia «la advertencia profética de Vladimir S. Soloviev» sobre el anticristo. Citando la obra de Soloviev, «Tres diálogos» (1899), el arzobispo emérito de Bolonia recordó que «el anticristo se presenta como pacifista, ecologista y ecumenista». «Convocará un Concilio ecuménico y buscará el consenso de todas las confesiones cristianas, concediendo algo a cada uno. Las masas le seguirán, a excepción de pequeños grupos de católicos, ortodoxos y protestantes»
Concilio de Florencia (XVII Ecuménico) Fuera de la Iglesia no hay salvación aun para quien derramare su sangre por Cristo Firmemente cree, profesa y predica que nadie que no esté dentro de la Iglesia Católica, no sólo paganos, sino también judíos o herejes y cismáticos, puede hacerse partícipe de la vida eterna, sino que irá al fuego eterno que está aparejado para el diablo y, sus ángeles (Mt 25,41), a no ser que antes de su muerte se uniere con ella; y que es de tanto precio la unidad en el cuerpo de la Iglesia, que sólo a quienes en él permanecen les aprovechan para su salvación los sacramentos y producen premios eternos los ayunos, limosnas y demás oficios de piedad y ejercicios de la milicia cristiana. Y que nadie, por más limosnas que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia Católica. (Denzinger-Hünermann 1351. Concilio de Florencia, Decreto para los Jacobitas, 4 de febrero de 1442) CONTRA LA HEREJIA DEL ECUMENISMO DE LA SANGRE QUE PROMUEVE BERGOGLIO 12 - El ecumenismo de la sangre - (wpcomstaging.com)
San Cipriano de Cartago La sangre derramada por un cismático no lava ninguna mancha El suplicio sufrido por un cismático no sería corona, sino castigo de su perfidia El bautismo de sangre de nada sirve al hereje San Agustín No puede tener muerte de mártir quien, como cismático, no tiene vida de cristiano No pueden presumir de persecución por Cristo quien se rebelan contra su Cuerpo Si el cismático muere como un sacrílego, ¿cómo puede ser bautizado con su sangre? A los mártires los hace no la pena, sino la causa No son mártires los que padecen por la iniquidad y por dividir la unidad cristiana En el horno donde el mártir es purificado, los herejes son reducidos a cenizas