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REFLEXIÓN SOBRE "UNA CARNE, ELOGIO DE LA MONOGAMIA"

Una Caro: ¿En defensa de la monogamia? Un matrimonio bajo ataque necesitaba la verdad católica, no sentimentalismo.


“Tucho” Fernández [2] al presentar la nota vaticana sobre la monogamia

Una Caro: elogio della monogamia (Una carne: elogio de la monogamia), la Nota doctrinal sobre el valor del matrimonio como unión exclusiva y pertenencia recíproca [3], difundida por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe con la aprobación del Papa Prevost [4], tiene un alcance amplio pero, como era previsible, sufre de una debilidad típica de todos los textos sinodales modernistas: trata una doctrina antigua, clara y de institución divina como si fuera un tema que necesitara una reinterpretación moderna, en vez de la confirmación de una verdad perenne.

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En una época como la nuestra, donde la misma idea de matrimonio se está derrumbando bajo el peso del libertinaje sexual, la ideología de género y la glorificación cultural del no compromiso, un documento vaticano sobre la monogamia tendría que haber tenido la fuerza de un toque de trompeta. Pero la Nota no es nada parecido. Al contrario, Una Caro susurra palabras dulzonas y se pavonea como un dandy. Es una larga, pomposa y muy seria meditación pastoral, por momentos incluso bella, pero que se niega a llamar pecado al pecado, error al error y verdad a la verdad. Lo que la Iglesia necesitaba era un martillo, y en cambio recibió un tímido tap-tap modernista.

VER TAMBIÉN: LEÓN XIV: UNIDAD ECUMÉNICA EN DESMEDRO DE LA FE.

Desde los primeros párrafos, cualquier esperanza de que este documento fuera distinto a la ya conocida basura posconciliar se hace trizas. La Nota no empieza por la doctrina, ni por la ley divina, ni mucho menos por la ley natural que sostiene toda la comprensión católica del matrimonio. Empieza, en cambio, con el lenguaje introspectivo y terapéutico típico de los documentos sinodales actuales. El vínculo conyugal, nos dicen, no nace de dos personas “que están una frente a la otra”, sino de dos personas “que están una al lado de la otra”.

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La definición misma de unidad monogámica no se formula en términos teológicos o jurídicos, sino con el vocabulario de un consejero matrimonial. No es una elección estilística al azar: revela la óptica con la que el documento aborda el tema. El matrimonio no es ante todo un pacto, un vínculo instituido o una unidad ontológica, sino una “relación”, un “camino compartido” y una “comunión de vida”.

Pero ¿qué podíamos esperar? Después de todo, el documento es obra del cardenal Soft Porn en persona, alias Víctor Manuel “Tucho” Fernández.

Ese lenguaje puede ser inofensivo en un folleto catequístico o en una columna de consejos, pero en una nota doctrinal se vuelve un obstáculo. La Iglesia siempre enseñó que la unidad del matrimonio está fundada en algo mucho más sólido que la cercanía emocional o la experiencia subjetiva. Está fundada en la misma ley divina: “Serán una sola carne”. No “serán emocionalmente resonantes”, no “crecerán en comunión interpersonal”, sino una sola carne. El vínculo unitivo es real, objetivo, irrevocable e independiente de los sentimientos de los esposos. Sin embargo, en toda la Una Caro, la unidad es descripta como un proyecto emocional en desarrollo, un proceso dinámico profundizado a través de la ternura, el diálogo y la entrega mutua. Se pone el acento una y otra vez en la interioridad y la relacionalidad, al punto de que uno se pregunta si los autores recuerdan que el sacramento del matrimonio sigue siendo totalmente real incluso cuando los esposos dejan de “sentirse conectados”.

El empalagoso sentimentalismo se vuelve aún más inquietante cuando la Nota, en el párrafo cinco, anuncia con sorprendente candidez que no va a tratar el tema de la “indisolubilidad” ni de la “fecundidad”. Cuesta creer lo que uno está leyendo. Un documento vaticano sobre la monogamia que explícitamente decide no hablar de los dos pilares que hacen comprensible la monogamia. Sería como publicar un documento sobre la Eucaristía y negarse a hablar de la transubstanciación. Al poner entre paréntesis estos elementos esenciales, la Nota le quita a la monogamia su columna vertebral doctrinal y la deja flotando en el aire.

Uno de los fallos más estridentes aparece cuando la Nota usa, sin ningún espíritu crítico, textos religiosos hindúes como testimonios morales de la monogamia. En un documento de este tipo uno podría esperar observaciones antropológicas, pero no citas directas de escrituras hindúes puestas sin matices al lado del Génesis, como si el Manusmṛti o el Bhagavatam ocuparan un plano moral comparable.

El documento cita el Manusmṛti -texto que también consagra “grandes instituciones” como la jerarquía de castas, la impureza ritual y la subordinación despótica de la mujer- como si su afirmación sobre la fidelidad “hasta la muerte” fuera moralmente iluminadora. Luego cita el Bhagavatam y la historia de Ramachandra, que “respetó a una sola mujer toda su vida”, como si esa narración épica reforzara el magisterio católico. Finalmente cita el Thirukkural tamil afirmando que “el amor recíproco es la esencia de la pareja”. Y todo esto con una admiración que hace pensar que en cualquier momento “Tucho” también puede empezar a citar el Kamasutra.

Este no es el método católico. Cuando la Iglesia reconoció ecos de la ley natural en culturas no cristianas, lo hizo siempre con distinción cuidadosa y, diría, con decoro, justamente para no oscurecer la autoridad única de la Revelación divina. Pero Una Caro no se preocupa por nada de eso. Las fuentes paganas se presentan simplemente como “otras perspectivas”, mezcladas retóricamente con la Escritura y los Padres. El efecto no es enriquecimiento, sino un sincretismo nivelador. La Revelación termina pareciendo la versión cristiana de un modelo antropológico universal.

Esto no nace de un ingenuo universalismo teológico. Es un intento deliberado de ubicar al catolicismo dentro de un marco de religiones comparadas, en vez de presentarlo como la única fe verdadera que juzga a todas las demás.

Para empeorar la cosa, la Nota trata las desviaciones morales con una suavidad empalagosa. Cuando menciona el poliamor moderno, lo describe como un “fenómeno cultural”, no como un pecado grave. Cuando habla de la poligamia, la llama una “costumbre de la época”. Cuando analiza las relaciones “multipareja” modernas, las define como “situaciones objetivamente difíciles”. Los profetas bramaban contra el adulterio, Cristo condenó el divorcio, y San Pablo dijo claramente que la fornicación excluye del Reino de Dios. Pero Una Caro prefiere el murmullo dulce de la sensibilidad pastoral justo cuando el mundo, hundido en el pecado sexual, necesita que lo despierten.

Incluso cuando aborda dilemas pastorales concretos -como qué hacer con convertidos polígamos- el documento evita dar a los obispos una guía clara. Se detiene en el “drama” y la “complejidad” de la situación, ofreciendo empatía pero ninguna directiva concreta. Es exactamente esta clase de vaguedad la que llevó a tantos obispos a evitar el liderazgo moral. Cuando Roma balbucea, los pastores inevitablemente callan.

Toda la Nota está empapada de una deriva antropológica: un reemplazo de categorías teológicas por categorías psicológicas. El matrimonio es presentado una y otra vez como un camino interior, un proceso, un diálogo, un crecimiento en la entrega mutua. Esa perspectiva, aunque no falsa en sí misma, oscurece el hecho de que el matrimonio es antes que nada un pacto instituido por Dios y ratificado por los esposos mediante el consentimiento. No es una experiencia subjetiva. Es un vínculo objetivo. Pero Una Caro habla como si la unidad matrimonial creciera o disminuyera según la dinámica interna de la pareja. Esa es antropología de psicología secular moderna, no doctrina católica.

Hay pasajes hermosos, sí. Hay citas de Agustín, Tomás de Aquino, León XIII y Pío XI que recuerdan la fuerza doctrinal de épocas más sólidas. Hay momentos en los que la Nota casi encuentra su equilibrio y dice la verdad con claridad. Pero esos momentos flotan en un mar más amplio de ambigüedad, sentimentalismo y optimismo antropológico. Es evidente que los autores sinodales temían que demasiada claridad doctrinal ofendiera la sensibilidad de su verdadero dios: el hombre contemporáneo.

Lo que la Iglesia necesitaba era una declaración firme recordando:

-que la monogamia es ley de Dios,
-que está arraigada en la naturaleza,
-que fue defendida por Cristo,
-que es esencial para la sociedad,
-y que obliga a todos.

Necesitaba una denuncia contundente de los pecados sexuales que destruyen almas y sociedades. Necesitaba una articulación teológica que devolviera a la procreación y a la indisolubilidad su lugar adecuado. Necesitaba claridad sin excusas. En cambio, recibió un documento lleno de citas, de tono pastoral y amplia retórica, pero pobre en autoridad, juicio y guía. Un texto que se niega a condenar el error, que deja de lado verdades esenciales y que introduce fuentes religiosas ajenas, poetas laicos y filósofos mundanos de manera que oscurecen la unicidad de la Revelación.

Un mundo perverso necesitaba una trompeta de alarma. En su lugar, “Tucho” y su Dicasterio modernista nos regalaron una flautita impotente…

[1] Fuente: “Una caro”. A difesa della monogamia? Il … - Original en inglés: Una Caro: The Limp-Wristed Document that … - Relacionado: Una Caro: Leo’s Marriage Letter is a Door to … - Traducción: Pablo Marini - Edición: Miles Christi - Mis blogs: 1. @Miles - Christi - 2. @Super Omnia Veritas

[2] Sobre este repelente personaje, máximo bochorno nacional argentino (junto con su infame mentor, Jorge Mario Bergoglio, de infeliz memoria), ver: 1. “Tucho contra María” TUCHO CONTRA MARÍA. - 2. “La Iglesia ha errado por siglos” "TUCHO" FERNÁNDEZ: LA IGLESIA HA ERRADO POR … - 3. “Tucho al Santo Oficio” - MONSEÑOR BESUQUEIRO FERNÁNDEZ AL SANTO OFICIO. - 4. “El Prefecto pornógrafo” - HOMOSEXUALISMO: SOR LUCÍA CARAM EXPONE A "TUCHO" … - 5. “Sor Lucía Caram expone a Tucho Fernández” - TUCHO FERNÁNDEZ, EL PORNÓGRAFO DEL VATICANO. - 6. “El Vaticano bendice la sodomía” EL VATICANO BENDICE LA SODOMÍA. - 7. Sale a la luz un libro 'oculto' del cardenal … - 8. Se descubre un nuevo libro oculto del cardenal … - 9. lifesitenews.com/…o-libro-del-cardenal- …

[3] 1. Una caro - Elogio della monogamia. Nota … - 2. «Una caro»: el matrimonio no es una negación de …

[4] Para comprender la crisis conciliar recomiendo leer el siguiente documento: “La religión del hombre. Un testimonio acerca de la crisis eclesial” - LA RELIGIÓN DEL HOMBRE.
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