Preciosísimo. Tal y cual es nuestra vocación. Bendito sea mil veces el padre o hermano que haya tenido tan feliz idea de dar a conocer los orígenes y la finalidad de Nuestra Sagrada Orden: honrar y venerar, amar e imitar, irradiar lo más posible a Ntra. Madre Stma., la siempre Virgen María del Monte Carmelo. Dios se lo pague y les colme de vocaciones y de gracias para sus almas.