Además, este acto de apostasía pública por parte de Prevost y Flavio Pace constituye una burla satánica de Cristo; pues recordemos que un sacerdote actúa como Cristo durante su ministerio sacramental —*in persona Christi*, «en la persona de Cristo»—. Por esta razón, es imposible que una mujer sea sacerdote. Y aquí tenemos a una «papisa» imitando a Cristo y burlándose del Papado y del sacerdocio católico, en complicidad con Prevost y Flavio Pace. Aquí podemos ver el pecado de malicia y blasfemia cometido por estos dos apóstatas.

Prevost burlándose del sacerdocio y del papado instituido por Cristo promueve la parodia diabólica anglicana: Al igual que su mentor Bergoglio —de infausta memoria—, quien maliciosamente solía llamar «chicas» a los travestis homosexuales, así también este otro impostor se suma a la farsa anglicana, validando a una hereje disfrazada de «papa» anglicano.