Oración del Patriarca de Bagdad por los cristianos perseguidos
Señor Jesucristo,
nos has enseñado a rezar al Padre en tu nombre
nos has asegurado que cualquier cosa que pidamos la obtendremos.
Por esto nos encomendamos a Ti con total confianza
y te pedimos que nos des la fuerza de permanecer firmes en esta violenta tempestad, para tener la paz y la certeza antes de que sea demasiado tarde.
Esta es nuestra oración, y aunque nos parezca difícil
confiamos en que Tú puedas darnos aquello que necesitamos para nuestra supervivencia y para nuestro futuro.
Ayúdanos, Padre, a trabajar juntos
a ser libres, responsables y amorosos
y a cumplir tu Voluntad y a hacerlo con alegría, atención y coraje.
En Caná, la Madre de Jesús fue la primera en darse cuenta de que faltaba el vino,
a través de Su intercesión te pedimos, Padre,
cambiar nuestra situación de la muerte a la vida, así como Tu hijo convirtió el agua en vino.
Amén