hemos vuelto a entrar en la Basílica con una mirada diferente: contar San Pedro visto por los visitantes. El efecto que nos ha causado es el de una gigantesca atracción turística en la que el sentido de lo sagrado corre el riesgo de perderse entre el bullicio confuso y desordenado de turistas procedentes de todas partes del mundo que, en su mayoría, han perdido el sentido de lo sagrado y que deambulan desordenadamente como lo harían dentro del Coliseo. En parte porque ningún cartel les induce a ello y en parte porque nadie les hace reflexionar sobre ello, carecen por completo de la atención reverencial que tendrían en otros templos de otras confesiones quizás más rigurosas o en otras iglesias menos turísticas, pero en las que se percibe de inmediato lo sagrado y, por tanto, la condición del silencio, ausente por completo aquí...
Vg2 Las iglesias son templos religiosos son la "Casa del Señor" porque en ella, EL, reside. ¿ Entonces por qué la habéis convertido en museo para el "ojo turístico"? Eso es una falta de respeto al Señor.