Ave María de mi niñez.
Te llamo Madre, porque he crecido, entre el aroma de tu semblanza. , porque la vida, a veces pudo con mi esperanza; pero tu nombre logró que a puerto, llegase a salvo siempre mi barca
Ave María, de mi niñez. Ave María de mi añoranza...
"Todo a Jesús por María. Todo a María para Jesús".