San Miguel Arcángel.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder a Satanás
y a los demás espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.
¿Quién como Dios? Príncipe de las Milicias Celestiales y Defensor de la Santa Madre Iglesia Católica, ruega por nosotros. Amén.
en mi parroquia los fieles la recitamos terminada la misa, despues de la consagracion a la Virgen María
Hermosa y eficaz oración de exorcismo, lástima que la hayan suprimido de la liturgia.