EL "FARISEO" BERGOGLIO por Antonio Socci "...Bergoglio atacó a los que no están de acuerdo con su “nuevo evangelio”, el cual anula las enseñanzas de la Iglesia de siempre. ... Bergoglio, bombardeó fuertemente a los que permanecen fieles a la doctrina católica, citando los enfrentamientos de los fariseos con Jesús, y luego identificándose él mismo con Jesús. Sólo que, en su constante manipulación de los textos del Evangelio, se olvida (o pretende olvidar) que en la indisolubilidad del matrimonio (que es el objeto real de una Exhortación no legitimar el segundo matrimonio, la cohabitación y etc.) los llamados “misericordiosos” (es decir, en el tiempo bergogliano) eran simplemente los fariseos, y mientras que Jesús fue el “riguroso” que condenó el divorcio y los segundos matrimonios (Mt 19, 3-12) y llamó a amar para siempre, elevando a sacramento el matrimonio. Así, violentándose contra los llamados “rigoristas"” en realidad Bergoglio se violenta contra el mismo Jesús. Lo hace en nombre de la misericordia, pero ..."
El "Fariseo" Bergoglio: Hay Dios mío te doy gracias por lo Misericordioso que soy, mucho más que Jesucristo que no permite a los esposos divorciados, volverse a casar.
Vg2: Pero por qué no dais argumentos, razones o opiniones a favor o en contra y no esas bobadas: una dice "cuando hay escamas en los ojos" (?), otro que es demasiado misericordioso incluso más que Jesucristo".
Vg2: Sabemos lo que Jesús dijo sobre el matrimonio, sin embargo nadie dice nada sobre el que hacer del Tribunal de Rota declarando nulos matrimonios perfectamente válidos. En cambio el Papa habla sobre la posibilidad de muchos matrimonios falsos por circunstancias diversas, y os escandalizáis ¿Por qué?
los llamados “misericordiosos” (es decir, en el tiempo bergogliano) eran simplemente los fariseos, y mientras que Jesús fue el “riguroso” que condenó el divorcio y los segundos matrimonios (Mt 19, 3-12) y llamó a amar para siempre, elevando a sacramento el matrimonio.
el fariseo NO SOLO FINGE cumplir la Ley sino que ahora se inventa una nueva Leonardo Castellani, que nunca se cansó de denunciar el fariseísmo, estableció en su grandiosa obra Los papeles de Benjamín Benavides una gradación de este mal corruptor sumamente ilustrativa: 1) La religión se vuelve meramente exterior y ostentatoria; 2) La religión se vuelve profesión y oficio; 3) La religión se vuelve instrumento de ganancia, de honores, poder o dinero; 4) La religión se vuelve pasivamente dura, insensible, desencarnada; 5) La religión se vuelve hipocresía, y el ‘santo’ hipócrita empieza a despreciar y aborrecer a los que tienen religión verdadera; 6) El corazón de piedra se vuelve cruel, activamente duro; y 7) El falso creyente persigue a los verdaderos creyentes con saña ciega, con fanatismo implacable. En esta gradación, Castellani distingue entre los tres primeros peldaños, que son los más tristemente habituales, y los cuatro últimos, que califica con razón de diabólicos