Por motivos de transparencia, Infovaticana publica la carta de José Antonio Dávila Guerrero, último economista del Sodalicio. En ella, Dávila afirma que el Sodalicio nunca tuvo conocimiento de ninguna investigación del FBI ni de ninguna solicitud de información financiera por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y que las auditorías externas no revelaron indicios de delitos económicos. Además, describe las repetidas presiones ejercidas por el representante del Vaticano, Jordi Bertomeu, así como la falta de claridad sobre supuestos informes e investigaciones que nunca se presentaron al Sodalicio.