Mi columna del 9 de enero de 2015 en The Jerusalem Post generó más comentarios de lo habitual, muchos de los cuales no eran precisamente elogiosos. En el artículo, que abordaba la decisión de la directiva juvenil de la Juventud Sinagogal Unida (USY) de flexibilizar la política del grupo sobre las citas intersexuales, planteé que, dado que la asimilación es natural —de hecho, inevitable— en la diáspora, sería mejor para el pueblo judío reducir los obstáculos para quienes desean unirse al pueblo judío. Hay muchas maneras de hacerlo dentro de la halajá (Ley Judía), pero me gustaría proponer otra alternativa, una que, de entrada, diré que es claramente inviable en el mundo judío mayoritario actual. Pero tengan paciencia, porque este "experimento mental" puede arrojar algo de luz sobre el proceso de cambio en el razonamiento rabínico, las antiguas luchas políticas internas y la sorprendente influencia del derecho grecorromano en lo que muchos tienden a creer que está fuera del …Más