3
4
1
2
pablodeguadalupe

Las páginas más hermosas de San Francisco de Sales sobre el Sagrado Corazón de Jesús y su Amor para con nosotros, de San Francisco de Sales, es una recopilación que nos invita a adentrarnos en la esencia misma del pensamiento salesiano: la mansedumbre y la humildad de un Dios enamorado de sus criaturas. En el corazón de esta obra subyace la invitación evangélica que el santo meditó profundamente: «Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón».
Este libro revela cómo San Francisco de Sales, considerado por Vicente de Paúl como la imagen más perfecta de Cristo en la tierra, fundamentó la Orden de la Visitación sobre la roca de esta Palabra, estableciéndola para rendir un homenaje continuo al Corazón de Jesús y para imitar su vida oculta. A través de sus escritos, se percibe cómo Dios preparaba, por medio de él, la cuna en la que nacería más tarde la devoción universal al Sagrado Corazón con Santa Margarita María.
A lo largo de sus páginas, el lector descubrirá cuatro temas fundamentales que estructuran el amor divino según el santo obispo de Ginebra:
Dulzura y Humildad: El espíritu propio de la Visitación, donde el alma se compromete a habitar para siempre en el costado herido del Salvador.
El Amor Revelado en la Cruz: Una contemplación de aquel Corazón que, traspasado por una lanza, muestra que Cristo murió «de la enfermedad de su corazón», es decir, de puro amor por cada uno de nosotros.
La Oración como Morada: Una invitación a ascender hasta su Corazón y establecer allí nuestra morada, viviendo una oración que es una conversación secreta de «corazón a corazón», sin necesidad de ruidos exteriores.
El Amor al Prójimo: La convicción de que la única señal verdadera de nuestro amor a Dios es amar al prójimo, viéndolo siempre en el pecho del Salvador, lo que nos permite soportar sus imperfecciones con dulzura.
Este volumen no solo ofrece una guía espiritual, sino que nos sumerge en la confianza filial y el abandono total en los brazos de la Providencia, enseñándonos a descansar sobre el pecho amoroso del Señor como lo hizo el discípulo amado. En definitiva, es una invitación a que nuestros pobres corazones no vivan más que sometidos a las leyes de la caridad y la humildad, permitiendo que el Corazón de Jesús viva siempre en los nuestros.

392
Raul em fern compartió esto
61