Me parece bien lo que dice,,y lo que me parece también, es que nos lo hemos ganado. Los católicos nos hicimos tibios a los ojos de Dios .
Ahora a volver a empezar, ( como dice la canción) y a aceptar las cosas, no por dispocisión de los hombres, sino para congratularnos con Dios Nuestro Señor ,,ya que nada ocurre sin su consentimiento. Además,. Ya lo dijo la Virgen María, "Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará". ¿De qué vamos a temer?
¿Qué acaso puede más el mal?
De ninguna manera.
!! Viva Cristo Rey !!.