Francisco se pone del lado de la Iglesia perseguida en Nicaragua
Instó a los católicos a no perder nunca la fe en Dios a pesar de los numerosos desafíos a los que se enfrenta la nación.
"Es precisamente en los momentos más difíciles, cuando se hace humanamente imposible comprender lo que Dios quiere de nosotros, cuando estamos llamados a no dudar de su cuidado y su misericordia".
El régimen anticatólico de Nicaragua está intensificando las tensiones con la Iglesia. Al parecer, en noviembre, el gobierno prohibió a los sacerdotes católicos acudir a los hospitales públicos, impidiéndoles llevar a cabo su ministerio con los enfermos (extremaunción).
En la actualidad tiene en el punto de mira a las religiosas y, al parecer, planea deportar a las monjas misioneras y confiscar sus propiedades. Las Misioneras de la Caridad (monjas de la Madre Teresa) ya fueron deportadas en 2022.
La represión más amplia contra la Iglesia incluye el exilio forzoso de varios obispos y sacerdotes.
El obispo de Danlí (Honduras), José Antonio Canales, dijo en noviembre de los dictadores nicaragüenses Daniel Ortega y Rosario Murillo que "quieren una Iglesia sometida a ellos, sin comunión con Cristo ni con el Sucesor de Pedro".
Traducción IA