Como dice la Escritura los ídolos de Bergoglio.
Tienen boca, y no hablan; Tienen ojos, y no ven; Tienen orejas, y no oyen; Tampoco hay aliento en sus bocas. Semejantes a ellos son los que los hacen, Y todos los que en ellos confían.
El bote de Bergoglio que lleva a sus pasajeros a la perdición, del que abiertamente se rebela contra el Verdadero Dios.