Occidente ya no quiere un Evangelio radical, observó el cardenal Robert Sarah en una homilía leída en alemán el lunes de Pentecostés en Bonn, informa el 7 de junio el sitio web Katholisch.de. Sarah estaba en el país para una celebración familiar privada.
El mundo intenta por todos los medios mundanos convencernos de que la vida sólo es bella “si no aceptamos la cruz”, explicó, resumiendo el cristianismo alemán: “Quieres un Evangelio sin cruz, un Evangelio fluido, sin la exigencia de una conversión radical”. Esta impiedad, dijo, es la verdadera desgracia de nuestro tiempo.
Sarah se olvidó de subrayar que el problema no es la mundanalidad del mundo, sino la secularización del Papa y de la Iglesia.
Imagen: Robert Sarah, © michael_swan, CC BY-ND, #newsHskfgjkwyn