Durante un almuerzo privado en la Casa Blanca el 1 de abril de 2026, Donald Trump, ironizó sobre la relación de los Macron.
En Francia, las críticas a Trump fueron unánimes. La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, calificó el comentario como “indigno” , señalando la incongruencia de bromear mientras hay gente muriendo. Incluso sus oponentes políticos, como el izquierdista Manuel Bompard, defendieron a Macron calificando el ataque como “absolutamente inaceptable”.