3
4
1
2
pablodeguadalupe

¨30 DÍAS CON LA REDEMPTORIS MATER¨, escrito por el Padre José Cristo Rey García Paredes, cmf, se presenta como una guía espiritual para vivir el mes de mayo, tradicionalmente consagrado como el mes de las flores y de María. Esta obra invita al lector a sumergirse en el misterio de la Virgen María a través de un itinerario de treinta y un días que recorre los hitos fundamentales de su vida y su papel en la historia de la salvación.
El libro toma como base la encíclica ¨Redemptoris Mater¨ para profundizar en lo que el autor denomina la «peregrinación de la fe» de María. A lo largo de sus páginas, se explora cómo María, situada en el centro del «kairós» o plenitud de los tiempos, no solo fue la madre biológica de Jesús, sino la primera discípula que avanzó en una fe que a menudo fue oscura y heroica. Desde el gozo de la Anunciación hasta el dolor extremo al pie de la Cruz, el autor describe cómo María se abandonó totalmente en Dios, convirtiéndose en el modelo perfecto de obediencia y entrega.
Cada día ofrece una reflexión temática que abarca aspectos como:
* La mediación maternal: Analizada a través de las bodas de Caná, donde María se coloca «en medio» de su Hijo y las necesidades de los hombres.
* La dimensión eclesial: Presentando a María como testigo singular en Pentecostés y madre de la Iglesia naciente.
* El compromiso social: Destacando, a través del Magníficat, el amor preferencial de Dios por los pobres y cómo María es imagen de la liberación de la humanidad.
La obra culmina con una visión de esperanza para el tercer milenio, presentando a María como un signo benéfico en tiempos de tránsito y dificultad. Además, incluye oraciones contemporáneas que conectan la devoción mariana con las realidades actuales, como la oración del Papa Francisco para pedir protección frente a la pandemia, recordándonos que, al igual que en Caná, María sigue intercediendo para que encontremos horizontes de paz. En definitiva, este libro es una invitación a redescubrir a María no como un recuerdo del pasado, sino como una presencia viva y eficaz que sostiene la fe de los creyentes.

159