El cardenal de Viena, Christoph Schönborn, y el arzobispo de Salzburgo, Franz Lackner OFM, criticaron al obispo Andreas Laun por haber declarado que las cosas gravemente pecaminosas como los seudo matrimonios homosexuales, los campos de concentración o la mafia no pueden ser bendecidos.
Schönborn se apresuró para hablar el 13 de febrero en kathpress.at, con el fin de defender el homosexualismo. Incluso habló sobre un presunto “valor” de las relaciones homosexuales, mientras la Iglesia Católica considera esas relaciones mortalmente pecaminosas.
Lackner dijo que para él es “incomprensible” que Laun señalara un vínculo entre los “crímenes contra la humanidad” y -lo que él llamó- “formas de vida homosexuales”.
Al final incluso Laun se echó para atrás. En una carta abierta del 13 de febrero, dirigida a los que él llamó “miembros de la comunidad LGB”, dijo que no quiso “ofender a nadie” y además pidió disculpas a los que se sintieron “ofendidos”.
Sin embargo, Laun declaró también que la “mayoría de las personas” [sin incluir a Schönborn y Lackner] comprendieron y le agradecieron.
Imagen: Christoph Schönborn, © Manuela Gößnitzer, CC BY-SA, #newsFjkligfpul