El autor de este libro, D. Justo López Melús, ha tenido una idea feliz, por varios motivos. Primero, porque nos ofrece, en apretada y preciosa síntesis, la vida de un reducido grupo de estos seguidores de Cristo, estén o no canonizados, que se han distinguido de modo egregio por su respuesta a Ja invitación y a la llamada. Son hombres y mujeres de ayer y de hoy, de diversa condición y estado, de distintas épocas y culturas, coincidentes todos ellos en la decisión que un día tomaron de subir hasta la cumbre. Con qué hermoso estilo va narrando el autor, y qué gran mérito el saber hacerlo en tan pocas páginas, la peripecia vital de cada uno de ellos hasta llegar a la plenitud deseada.
Segundo, porque este género de literatura religiosa cristiana está en nuestros días injustamente olvidado, torpemente olvidado. Precisamente cuando el Concilio Vaticano II, más que cualquier otro de la historia, nos ha exhortado a la santidad (véase el cap. V de la Constitución sobre la Iglesia), y cuando en el Pontificado de Pablo VI se han canonizado o beatificado más siervos de Dios que en cualquiera de los precedentes en la época moderna, se había extendido como un pesado silencio sobre el valor espiritual y pastoral de la lectura de las vidas de Santos. El autor presta, por ello, un servicio inestimable a los miembros diversos del pueblo de Dios al ofrecerles los ejemplos de estos hermanos suyos, y pone en manos de los pastores de almas y educadores de la fe y la piedad cristianas un instrumento aptísimo para ayudarles en su trabajo apostólico. (De la presentación)