Abad cisterciense: «Las vocaciones disminuyen porque nos hemos convertido en sal insípida»
El 20 de mayo fue elegido nuevo abad del monasterio cisterciense de Santa María de Huerta, en Soria (España). Se trata de uno de los grandes monasterios de España y de una de las casas históricas más importantes de la Orden Cisterciense.
El padre Rivera reconoció que el número de vocaciones ha disminuido drásticamente: «Podemos culpar al mundo, a sus valores o a la falta de ellos, a los jóvenes, a las redes sociales, etcétera. Pero creo que la vida consagrada también debe llevar a cabo un riguroso examen de conciencia. Quizá nos hayamos convertido en una especie de sal insípida. Y sabemos lo que dice el Señor Jesús en el Evangelio al respecto».
Para el nuevo abad, la mejor campaña vocacional consiste en «vivir, en nuestro caso, una vida monástica seria y coherente, en fidelidad a nuestros compromisos monásticos y a la Regla de San Benito que nos hemos comprometido a seguir».
En cuanto al silencio, afirmó que es la capacidad de encontrarse a uno mismo: «Cuando todo se aquieta, tanto interior como exteriormente, afloran nuestros ruidos internos: aquellas cosas que no nos gustan de nosotros mismos y de las que estamos acostumbrados a huir».
Imagen: Francisco Rivera, Ocso.org, Traducción IA