Ramón Roal
**La Misa de siempre, rebajada a «sensibilidad personal»: Prevost lo dice en Notre-Dame y Tobin lo aplica en Nueva Jersey**

El viernes 25 de septiembre, familias y estudiantes de París entregaron a León XIV, en la Nunciatura, una carta «filial» para pedirle acceso «libre y pacífico» a la Misa tradicional. En el bulevar Saint-Michel, otros fieles le mostraron una pancarta: «Santo Padre, conceda plenas facultades a la FSSPX».

Esa misma tarde, en las vísperas de Notre-Dame, León XIV elogió al Vaticano II por haber «recogido y profundizado de manera eminente» la herencia litúrgica y pidió al clero: «Antepongan la comunión con el Sucesor de Pedro y con la Iglesia a sus sensibilidades personales». En Nueva Jersey, el cardenal Tobin había suspendido cinco días antes, «hasta nuevo aviso», la misa tradicional de Hackensack. Según el Summarium Decretorum 2025, solo 34 diócesis de 3.041 tienen dispensa para celebrarla en parroquias.

San Pío V no concedió un permiso revocable. En Quo primum concede «a perpetuidad» que todo sacerdote use el Misal «libre y lícitamente, sin escrúpulo de conciencia», y que nadie pueda obligarle a celebrar de otro modo.

Pedir la Misa y facultades a quien la llama preferencia es el círculo del «reconocer y resistir». Si es Papa, su palabra obliga; si su doctrina no es la de la Iglesia, no tiene facultades que dar. La Misa no se mendiga: se busca al sacerdote que la celebra sin pedir licencia a quien no puede darla.

🔗 Artículo completo: La Misa de siempre, rebajada a «sensibilidad …

106