Francisco, Fátima y Garabandal
La Santísima Virgen predijo que llegaría un día en que cada persona del planeta, creyente o no creyente, recibiría simultáneamente una intensa revelación personal de sus pecados. Según el testimonio de las niñas, cada persona vería la gravedad de sus pecados, no solo los que había cometido, sino también el bien que podría haber hecho y no hizo. Además, testificaron que para la mayoría de las personas sería una experiencia aterradora porque veríamos nuestras almas como Dios las ve. Al mismo tiempo, la Advertencia se experimentará como una gran bendición: una oportunidad para ver las consecuencias de nuestros pecados, pedir perdón por ellos y enmendar nuestras vidas. La Advertencia parece ser exactamente la medicina adecuada para nuestros tiempos permisivos y también el antídoto apropiado para el mensaje de que «el pecado no es un gran problema» que ahora promueven el Vaticano y el Sínodo. En este sentido, vale la pena señalar que el mensaje de María a los niños en Fátima también hace …