Mons. Aguer sobre el novus ordo : Ése y otros descalabros doctrinales, morales y disciplinares vaciaron los seminarios, y los conventos; desencadenaron masivas deserciones en el clero y en la vida religiosa, y desataron una sangría en la Iglesia"
Las cuatro Plegarias Eucarísticas del Misal reformado, parecen haber sido desplazadas por la “plegaria cero”; o sea, por lo que al celebrante de turno se le antoja. Ése y otros descalabros doctrinales, morales y disciplinares vaciaron los seminarios, y los conventos; desencadenaron masivas deserciones en el clero y en la vida religiosa, y desataron una sangría en la Iglesia. Así crecieron, nutridas por católicos escandalizados, diversas denominaciones evangélicas. E, incluso, se engrosó el número de los no creyentes; y de quienes afirman no identificarse con ningún culto. En Argentina, por ejemplo, en las últimas seis décadas, se pasó del 90 por ciento de católicos, al 57. ¡