Amberes ya forma a sus «sacerdotes» casados y Roma calla: el hecho consumado como método En marzo era un anuncio; en septiembre es un plan en marcha. Johan Bonny, obispo de Amberes, ha confirmado a *La Libre Belgique* que varios hombres casados están seleccionados y en formación teológica y pastoral para ser ordenados sacerdotes en 2028. En junio viajó a Roma y expuso el proyecto al cardenal You Heung-sik, prefecto del Clero, y al cardenal Grech, secretario del Sínodo; ambos le dijeron que lo tratarían con Prevost. Tres meses después, la única respuesta es el silencio. «La necesidad me obliga», dice Bonny: menos de setenta sacerdotes por debajo de los setenta años, dos tercios extranjeros, ninguno adscrito a hospitales, escuelas o movimientos juveniles. Es el mismo obispo que en 2015 pidió reconocer las uniones homosexuales y en 2022 firmó el rito flamenco para bendecirlas. Su diócesis se vacía de sacerdotes porque lleva medio siglo enseñando una religión en la que el sacerdocio no hace falta, y la solución que propone es la que produjo la escasez: rebajar el sacerdocio un poco más. El celibato no es una costumbre dispensable por falta de personal. Trento (sesión XXIV, canon 9) anatematiza a quien diga que los clérigos en órdenes sagradas pueden contraer matrimonio. Pío XI, en *Ad catholici sacerdotii* (1935), lo funda en la conformidad con Cristo sacerdote y virgen; Pío XII, en *Sacra virginitas* (1954), condena como error contra la fe anteponer el matrimonio a la virginidad. Ni Montini se atrevió a tocarlo por escrito en 1967; Ratzinger lo apuntilló con los ordinariatos anglicanos y Bergoglio lo puso sobre la mesa en la Amazonía. Bonny da el paso que todos prepararon. Lo grave es el método: no pide permiso, forma a los candidatos y espera. Y Roma, que en tres semanas ha cerrado Lourdes, Mariazell y Asís a la Fraternidad San Pío X y ha negado San Pedro a la Misa de siempre, no encuentra tiempo para decirle no a Amberes. Esa asimetría es la prueba: no es una Iglesia que gobierna mal, es otra religión que gobierna bien según su fin. Artículo completo: Amberes ya forma a sus «sacerdotes» casados y …