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El Papa y el episcopado europeo preocupados por el nacionalismo

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El Papa y el episcopado europeo preocupados por el nacionalismo


El Papa Francisco, junto al cardenal Omella, recibe la camiseta del Barça de manos del vicepresidente Cardoner

La fotografía puede parecer frívola si no se sabe el contexto, porque mientras Carles Puigdemont declaraba la independencia de Cataluña y el presidente Rajoy el articulo 155 de la Constitución, en medio de una situación de gran tensión y convulsión aparecía en los medios de comunicación esta imagen en la que se veía a nuestro cardenal-arzobispo participando de la entrega de la camiseta del Fútbol Club Barcelona, con el 10 del argentino Leo Messi, a S.S. el Papa Francisco.

Pero Don Juan José no había ido expresamente a Roma para un acto tan intrascendente y menos en medio de un clima político alarmante. Nuestro pastor ya estaba en Roma participando en el Congreso "Repensar Europa: una contribución cristiana al futuro del proyecto Europeo", organizado por la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea), que se iniciaba ese mismo viernes 27 de octubre y que finalizaría el domingo 29.


El arzobispo Gallagher y el cardenal Marx este pasado viernes en Roma
El mismo día que Puigdemont llevaba al extremo de su nacionalismo exhacerbado, una ruptura de Cataluña con España, el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario Vaticano para las Relaciones con los Estados, criticaba duramente los nacionalismos no sanos y los populismos dentro Europa, defendiendo una Unión Europea sin divisiones, ante la presencia entre otros de Don Juan José Omella.

Monseñor Gallagher afirmo que los nacionalismos no sanos y los populismos "presentan aquello que el pueblo quiere escuchar y no necesariamente aquello que es toda la verdad". y añadió; "El nacionalismo no sano se debe siempre rechazar y un populismo como estrategia política es poco aconsejable". En la misma linea de defensa de la unidad europea también se expresó S.E.R. el cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Munich y presidente de la COMECE.

Como ya es sabido nuestro cardenal también intervino, justo cuando muchos europeos estaban mirando al Parlament catalán con las conocidas palabras: “En este momento, como pastor de Barcelona, comparto el dolor y el sufrimiento de la gente. Mi corazón llora con ellos. Yo deseo y pido al Señor que nos ayude a evitar la confrontación y a construir un futuro en paz. Después de dos años que llevo en la diócesis de Barcelona puedo decir que amo profundamente Barcelona y Cataluña, son gente maravillosa. Y amo también a España, y amo a la Europa a la que pertenecemos, donde yo he recibido mi formación siendo joven, tanto en Francia como en Bélgica”.


El Papa Francisco y su Secretario de Estado el cardenal Pietro Parolin
El mismo viernes, coincidiendo con el Congreso de la COMECE, el Secretario de Estado del Vaticano, S.E.R. el cardenal Pietro Parolin afirmaba que el Santo Padre está preocupado por "el retorno de los nacionalismos" y las "presiones disgregadoras" que afectan a Europa. También añadió que "la Santa Sede ha mirado desde el principio con interés y respeto el proyecto de integración europea" y apostó por una Unión Europea en la que "la unidad prevalezca sobre el conflicto".

Con estos aires que corren en Roma no es de extrañar que en la última reunión de la Tarraconense, justamente la semana pasada y cuando era inminente el choque de trenes entre los gobiernos de Cataluña y España, que nuestros obispos no dijeran ni "mu" de la situación política, ya han metido la pata demasiadas veces, y desde las más altas instancias de la Iglesia, se les ha dicho que calladitos están más guapos.

Antoninus Pius
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