En un nuevo texto, publicado el 31 de enero en el sitio web LifeSiteNews.com, el arzobispo Viganò reveló más detalles sórdidos sobre el modo en que Francisco abusa de su oficio.
El tema remite a “otra obra maestra del engaño”: la elección del nuevo Decano y del Vicedecano del Colegio de Cardenales.
Ya en junio del 2018 Francisco aumentó el número de cardenales-obispos, para asegurar una mayoría a su favor observa Viganò. La elección del cardenal Re, de 86 años, como el nuevo Decano es para él una “cobertura”, dado que por razones de edad la tarea de Re durante el próximo cónclave será llevada a cabo por el Vicedecano y secuaz de Francisco: el cardenal Leonardo Sandri.
Viganó revela que Sandri ayudó al entonces secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano, a encubrir los escándalos en torno al padre Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.
En el 2000, el arzobispo Justo Mullor (+2016) fue removido como nuncio en México, porque se opuso a las instrucciones de Sodano de encubrir las acusaciones contra Maciel. Mullor fue reemplazado por una persona leal a Sodano: Sandri.
Esto implicó desplazar a Sandri solo dos años después de Venezuela a México, desplazando a Mullor solo dos años y medio después de México a Roma, como presidente de la Pontificia Academia Eclesiástica, aunque su predecesor, el arzobispo Zur, había estado allí sólo durante un año. Seis meses después Sandri fue hecho sustituto de Sodano.
Los Legionarios no dejaron de mostrar su gratitud a Sandri. Después que fuera creado cardenal en el 2007, se excusó de asistir a un almuerzo en honor de los nuevos cardenales, diciéndole a Benedicto XVI que “me están esperando quinientos de mis invitados en los Legionarios de Cristo”.
Según Viganò, Francisco está “haciendo alarde del más inescrupuloso clericalismo” al preparar a Sandri para presidir el próximo cónclave.
“Parece que estamos vislumbrando la sombra que se aproxima de la sinagoga de Satanás”.
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