EL DOLOR - EL SUFRIMIENTO (2)

EL DOLOR - EL SUFRIMIENTO (2)

PODEMOS LLEGAR A CULPAR A DIOS

El sufrimiento humano es una experiencia terrible,
y ante ella el hombre se plantea los interrogantes anteriores,
que pueden llegar a constituir una denuncia un desafío,
y hasta un rechazo de Dios y su amorosa providencia.

Esto ocurre porque no puede conciliar el mal y el sufrimiento, con la bondad de Dios,
con la solicitud paterna, que le atribuye el evangelio.


Pone también en duda el que Dios no quiera el mal,
sobre todo viendo el sufrimiento de los inocentes.

Se acusa a Dios de este mal y es frecuente oír amargas y dramáticas quejas:
Si Dios es sabio y justo...Si Dios es amor.. etc., …


Y surgen las preguntas:
¿Por qué sufrimientos sin culpa, vidas tronchadas inútilmente, culpas sin castigo, etc.?


Si estos y otros interrogantes no se resuelven, pueden llegar a ser la causa de muchos problemas religiosos,

como..:- Negación de Dios -Pérdida de la fe - Alejamiento de la Iglesia, además de angustias, desesperación, y hasta suicidios.

Porque la mente humana no tiene capacidad para entender absolutamente todo, pues esto solo será posible después de la muerte.

La comprensión de muchos misterios solo es posible en Dios,
Así nos lo dice S. Pablo: (1 Cor 2,14),

El hombre animal no percibe las cosas del Espíritu de Dios; son para él locura y no puede entenderlas, porque hay que juzgarlas espiritualmente.”

QUÉ NOS DICE LA PALABRA DE DIOS, LA BIBLIA

Necesitamos acudir a menudo a la Biblia pues en sus páginas Dios sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos. (D.V. 21) (Dei Verbum-Palabra de Dios, del Vaticano II)

Solamente a través de ella podemos conocernos a nosotros mismos y hallar solución a tantos problemas que nos rodean, como éste del dolor.

La visión de la realidad del mal y del sufrimiento está presente en las páginas de la Escritura,

Dijo Juan Pablo II:
El único modo adecuado para encontrar una respuesta al interrogante sobre el mal y el sufrimiento en el mundo es buscar en el contexto de la revelación que nos ofrece la palabra de Dios.”

SEGUIRÁ. M.S.G. 14-1-26.
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