Por eso, deduce que “la ordenación de hombres casados, incluso si fueran diáconos permanentes, no es una excepción, sino una violación, una herida en la coherencia del sacerdocio”......Cardenal Robert Sarah.
¿Porque no hay ministros extraordinarios, diaconado permanente, lectorado laico, acólitas en la misa tradicional?
Ya lo decía el cardenal Robert Sarah sobre el diaconado permanente, todos estos exceptuando las acólitas que salieron en 2021, los demás han salido después del CVII, dónde los ministerios Laicales y la transformación modernista de la iglesia católica es por la masonería eclesiástica infiltrada.
Todos aplauden como focas sin discernir, se guian por lo que dice:
1 Timoteo 3, 12 "Los diáconos sean casados una sola vez y gobiernen bien a sus hijos y su propia casa."
Pero si a esas vamos entonces ¿porque no han puesto diaconisas?
Romanos 16,1 "Os recomiendo a Febe, nuestra hermana, diaconisa de la Iglesia..."
Estas viudas son las que, a modo de
diaconisas. ejercían en la iglesia el ministerio de caridad o de catequesis. Estas mujeres son sin duda las mujeres de los diáconos.
Y si a esas vamos ¿Porque los Obispos (episcopo) no están casados?
1 Timoteo 3, 1-4 "Es cierta esta afirmación: Si alguno aspira al cargo de epíscopo,desea una noble función. Es, pues, necesario que el epíscopo sea irreprensible, casado una sola vez, sobrio, sensato, educado, hospitalario, apto para enseñar, ni bebedor ni violento, sino moderado, enemigo de pendencias(peleas) desprendido del dinero,que gobierne bien su propia casa y mantenga sumisos a sus hijos con toda dignidad."
La iglesia en ese tiempo estaba en pañales, estaba haciendo y se estaba organizando.
El sacramento del orden sacerdotal consiste en la consagración al ministerio del servicio a la Iglesia y a Dios. Esto le exige dedicación plena y libre disposición a Dios.
El sacramento de la orden concede la autoridad para ejercer funciones y ministerios eclesiásticos que se refieren al culto de Dios y a la salvación de las almas. Está dividido en tres grados:
El Episcopado: Confiere la plenitud de la orden y torna el candidato legítimo sucesor de los apóstoles y le son confiados los oficios de enseñar, santificar y regir.
El Presbiterado: Configura el candidato al Cristo sacerdote y buen pastor. Es capaz de actuar en nombre de Cristo cabeza y administrar el culto divino.
El Diaconado: Confiere al candidato la orden para el servicio en la Iglesia, a través del culto divino, de la predicación, de la orientación y sobre todo, de la caridad.
Obispos, presbíteros(sacerdotes) y ministros (diáconos temporales).
El diaconado, el presbiterado y el episcopado son grados sacramentales del Orden. No son tres sacramentos distintos, sino que los tres constituyen un único sacramento, el del Orden sacerdotal.
El sacramento del orden sacerdotal consiste en la consagración al ministerio del servicio a la Iglesia y a Dios. Esto le exige dedicación plena y libre disposición a Dios.
Obispos, presbíteros(sacerdotes) y ministros (diáconos temporales).
El diaconado, el presbiterado y el episcopado son grados sacramentales del Orden. No son tres sacramentos distintos, sino que los tres constituyen un único sacramento, el del Orden sacerdotal.
El clero está organizado en una jerarquía ascendente, basado en los tres grados del sacramento del orden (el Episcopado, el Presbiterado y el Diaconado), que va desde el diácono, pasando por el presbítero, obispo, arzobispo, primado, patriarca (en casos más especiales) y cardenal, hasta llegar al cargo supremo de Papa.
El Orden Sacerdotal es el Sacramento por el que algunos fieles son constituidos ministros sagrados.
El diácono permanente tiene su propio rol en la liturgia, cual es servir y asistir al obispo y al presbítero en la celebración eucarística. Derivada de esta función, el diácono preside celebraciones de la Palabra y de los sacramentos del Bautismo y Matrimonio, distribuye la Sagrada Comunión, preside la Liturgia de las Horas, oraciones comunes, ritos de funerales, responsos y entierros, y administra los sacramentales, pero es una contaminación del modernismo y masonería eclesiástica para invertir la pirámide y para que el laico tenga más poder, minimizando lo espiritual y sagrado.